Perro en adopción

    Dobby

    Málaga, Málaga

    Tamaño: Mediano Cuando miras a Dobby, el corazón se te resquebraja un poquito. Otro poquito más. Y es que, por muchas veces que veas de cerca el abandono, nunca te acostumbras. Dobby es otro ejemplo vivo de la crueldad de algunos seres humanos. Dobby es un desecho de la caza. No es bueno para cazar o simplemente no acudió a la llamada de su “amo” cuando quiso recogerlo después de un día en el campo, y él se quedó en el coto de caza. Allí ha sobrevivido, buscándose la vida solo, primero, y aceptando algo de comida, de lejos, deprisa, con mucho miedo, después. Así ha pasado más de un año, en el que no se ha dejado coger. Un año en el que se ha ído deteriorando. Pero por fin se consiguió y Dobby ya está a salvo en la Protectora. Su cuerpo entero es muestra de su abandono. Ahora se están cuidando sus heridas y está recibiendo tratamiento para sus enfermedades. Uno de los efectos de tanto abandono y vida miserable ha sido que ha perdido la vista. Un podenquito ciego. Pero, tras tanto tiempo huyendo aterrorizado de las personas, Dobby nos ha sorprendido porque, como podenco listo que es, se ha adaptado bien a la vida en el refugio. No está asustado. Cuando pasea, mueve el rabito y curiosea, ayudándose de su maravilloso olfato y de su oído. Está aprendiéndolo todo. Ese miedo al ser humano ha desaparecido. Solo conocería maltrato y al ser tratado bien, con dulzura y cariño, ha salido a flote su carácter. Todavía está temeroso si nos acercamos sin que nos espere, pero pasado ese primero momento se muestra confiado y tranquilo. Aunque en la Protectora tiene que estar solo en un chenil, sabemos que se lleva bien con otros perros. Dobby está muy delgadito, le cuesta comer. Necesita un hogar mejor que un refugio. ¿Será posible que él, un perrito abandonado, con un futuro tristísimo, pueda conocer lo que es el amor de una persona o de una familia entera? Es un sueño en el que queremos creer. Que sepa lo que es una cama limpia, unos cuencos llenos de comida y agua, y unos abrazos que lo despierten por las mañanas y lo acunen por la noche. Dobby es muy listo, si con el oído y el olfato se está orientando bastante bien en un refugio (con tantos sonidos y olores para despistarlo), figúrate como se orientará en una casa. Aprenderá todo lo que necesita saber. Si tú quieres enseñarle y formar parte de un bonito futuro juntos, escribe un correo a Modulog@protectoramalaga.com. No olvides poner su número de referencia: 25078. Te responderemos lo antes posible. Dobby no lo sabe, pero su verdadera vida está a punto de empezar.

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